NUESTROS/AS SOCIOS/AS


Mónica Durán (Presidenta de la AIAC)

 

Hola a todo@s. Como casi todos los que nos dedicamos a las Clásicas, me he cansado de escuchar la frasecita “Y eso, ¿para qué sirve?”, con todas sus variantes. Creo que las cosas tienen un límite y que hemos pasado ya demasiado tiempo resignándonos a nuestro pequeño espacio de marginación. Ha llegado la hora de poner lo clásico de moda, porque nunca ha dejado de estarlo, pese a la miopía a veces excesivamente generalizada. Mi papel en Alma Clásica es apostar con fuerza por lo clásico: acercarlo a los más jóvenes, que son a quienes podemos y debemos educar. De nada sirve ponerles una zanahoria…ellos prefieren los móviles. Por eso, el acercamiento debe partir desde el lugar en el que se encuentran y compartir su visión del mundo, ya un tanto distinta a la nuestra. Si Mahoma no va a la montaña… Dejemos ya de ser tan clásicos en nuestro mundillo de iotas suscritas y abramos los ojos: un mundo lleno de tecnología, de diversión, de innovación, de interdisciplinaridad, de intercambio, de colaboración,… está ahí, deseando ponerse al servicio de los clásicos. 


Ángela Melendez (Socia número 32)

 

Me llamo Ángela y soy aprendiz de todo y maestra de nada. O lo que es lo mismo, he desarrollado multitud de oficios para "labrarme un porvenir" y/o "ganarme el sustento". A día de hoy, pertenezco al gremio de los tan denostados tele-vendedores: compre,compre,compre.

En mi defensa diré...nada. Eso. Que somos muy cansinos. Y, como curiosidad, diré que, en ocasiones se establece una comunicación con los potenciales clientes, más allá de la propia venta que beneficia moralmente a ambos: "te cuentan y les cuentas". Mi lema es: ya que vas a entrar de manera tan abrupta por teléfono en la intimidad de alguien, por lo menos, sácale una sonrisa. 

En cuanto a mi pertenencia a esta asociación diré que ignoro casi todo del mundo clásico, pero que me atrae y entusiasma todo lo que pueda aprender de casi todo. Me gusta aprender. Y también mi hija Lorea de 14 años, que se ha apuntado por voluntad propia. 

He conocido la asociación a través de su tesorero, David Villaseca, amigo de años, que siempre me da muy buenos consejos y este de apuntarme, también muy acertado: gracias David.

Aprovecho esta ventana para saludar a todos los socios y socias y para decir: Ave Alma Clásica!!

Termino estas líneas felicitando a los creadores de esta iniciativa por haberla pensado y llevado a cabo. Gracias. Muchas gracias. Tanto por hacer..., aprender...Gracias.


Irene Villaseca (Socia número 15)

      

Hola a todos! Ya que siendo socia me han ofrecido este espacio para empezar a aportar poquito a poco lo que pueda en esta asociación y así haré. 

Yo era una estudiante normal cuando me vi metida en medio del mundo clásico, no sé como ni desde cuándo, pero lo mejor es que me ha llamado tanto la atención que no me he cuestionado esas preguntas. Debo decir que me siento muy atraída por este tema, y aun siendo joven y sin saber que pueda llegar a ser en un futuro sé que con esta asociación puedo sacar muchas cosas en claro para mi futuro. Lo que más me gusta de todo esto es la manera de trabajar, aprender y divertirme a la vez, y conseguir todo eso junto es difícil  pero estoy aquí y confirmo que ese objetivo está muy conseguido.  Por último felicitar y agradecer a todos los que hacen posible esto , los que cada día piensan ideas y trabajan en ellas para esta asociación , un aplauso, os lo merecéis. Un gran abrazo a todos los socios y nos vemos pronto.


Ángela Matute (Socia número 26)

 

¡Hola a todos y todas!

En un mundo que gira en torno a las nuevas tecnologías, las prisas y el dinero, decidí rodearme de libros, estudiantes y pilas de exámenes por corregir. Amo los idiomas, la lingüística y la literatura en todas sus variantes y, desde hace poco tiempo, intento transmitir esta pasión por las lenguas, en concreto por el español, a estudiantes norteamericanos. 

Mi andadura en el mundo de las clásicas comenzó hace pocos meses y de forma fortuita. Nunca antes había tenido la oportunidad de sumergirme en enmarañadas historias mitológicas que bien pudieran ser la trama de cualquier telenovela de sobremesa y causantes, a su vez, de largas horas de intensa lectura e investigación. 

Este descubrimiento me ha permitido combinar las Clásicas con la enseñanza de lenguas, dándome la oportunidad de participar en interesantes proyectos e incluir materiales didácticos basados en la cultura y filosofía griegas en mis clases de español. 

Debo agradecer a Mónica y José Miguel, quienes me han abierto la puerta a un nuevo mundo completamente desconocido para mí y son responsables de mis ganas de aprender y trabajar. Por último, felicitar a los creadores de esta asociación por sus ideas, esfuerzo y disposición. ¡Gracias!

 


Ángel Tuninetti (Socio número 17)

En un mundo en que los sistemas educativos oficiales se centran cada vez más en las disciplinas técnicas y científicas, nuestros líderes políticos parecen haber olvidado que la verdadera fundación del conocimiento está en las humanidades, y solo ellas pueden integrar todas las ramas del saber. 

Como director de un departamento de lenguas y culturas, considero que mi principal misión es contribuir a la difusión y el entendimiento del saber humanístico, y espero que mi participación en Alma Clásica contribuya a ese objetivo.


Helia Oliveros (Socia número 39)

 

Hola, me llamo Helia, (curiosamente de nombre griego), tengo 20 años y soy estudiante de lenguas clásicas. 

 

He de confesar que me sorprendió la creación y expansión tan rápida de AIAC (Asociación Internacional Alma Clásica). 

 

Desde luego mi experiencia como socia y partícipe en sus eventos siempre ha sido muy positiva, por ello animo a quienes se encuentren interesados en participar en el gran proyecto de acercar y expandir la hermosa cultura que nuestros antepasados nos legaron, que contacten con nosotros.

 


Nuria Ballesteros (Socia número 27)

 

Soy Nuria Ballesteros Soria, una apasionada de los idiomas, de la lingüística, de la traducción y de la docencia. 

 

Todavía recuerdo la conversación que tuve con mi profesora de matemáticas del instituto cuando le informé de que quería cursar el Bachillerato de humanidades. Pese a mi juventud, siempre tuve las ideas muy claras. Obvié todos los comentarios que no me convenía oír y me dejé guiar por el corazón. A día de hoy puedo afirmar con seguridad que nunca me he arrepentido de haber tomado la decisión de adentrarme en el fascinante mundo de las lenguas. 

 

Cursar la rama de humanidades me brindó la oportunidad de descubrir las lenguas y culturas clásicas y despertó en mí un interés por las lenguas modernas. Dicha inquietud me llevó a hacer una licenciatura en Traducción e Interpretación, estudios que compaginé con diversas estancias en el extranjero y diferentes proyectos de innovación docente tanto a nivel nacional como europeo. Más adelante, el destino quiso que me marchara a Estados Unidos para realizar un máster en Lingüística y enseñanza de idiomas, formación que combino con la docencia de español a nivel universitario. 

 

Mi trayectoria académica y profesional me ha confirmado que este mundo necesita gente que ame lo que hace y, en ese sentido, Alma Clásica es un punto de encuentro perfecto para personas apasionadas por las lenguas. ¡Gracias y enhorabuena a todas las personas que apostaron por este proyecto con el fin de acercar a los más jóvenes la esencia de lo clásico!

 


Hugo Martín (Socio número 56)

 

Salve,

 

Soy Hugo, y tengo 19 años. Estudio Historia y Filología Clásica en la Universidad Complutense de Madrid. Como podréis imaginar el mundo clásico me vuelve loco, así que estoy muy entusiasmado con esta iniciativa.

 

Además del mundo clásico, mis grandes aficiones son el teatro, el ilusionismo, la poesía y la literatura y el arte en general. 

 

Espero que entre todos podamos difundir los valores y el arte del mundo clásico, un gran desconocido entre los jóvenes, y los no tan jóvenes…

 

Podéis contar conmigo para cualquier actividad que deseéis poner en práctica. Espero que nos veamos pronto.